Salvados por la Esperanza
Así se titula la nueva encíclica del Papa Benedicto XVI ("Spe Salvi" en latín) donde el Santo Padre expone la virtud de la Esperanza como indispensable para el mundo contemporáneo y para los cristianos que deben recuperar su verdadero sentido. El hecho de presentar el documento el 30 de noviembre, fiesta de San Andrés, patrón de los ortodoxos, es un gesto más a favor del diálogo ecuménico.
La nueva encíclica, de unas 80 páginas y dividida en ocho capítulos, aborda las enseñanzas dejadas por santos sobre la virtud de la esperanza cristiana, como San Agustín de Hipona y Santa Josephine Bakhita, la religiosa de Sudán que fue esclava, proclamada santa por Juan Pablo II. Benedicto XVI, publicó su primera encíclica el 25 de enero del 2006, sobre el tema de la caridad y del amor divino, titulada en latín "Deus caritas est".
En su segunda encíclica, el Pontífice señala que a partir del anuncio del Evangelio por Jesucristo, "la puerta oscura del tiempo, del futuro, ha sido abierta de par en par. Quien tiene esperanza vive de otra manera; se le ha dado una vida nueva". "Llegar a conocer a Dios, al Dios verdadero, eso es lo que significa recibir esperanza". De aquí su interés actual no solo para los católicos sino para todos aquellos que deseen encontrar esperanza y sentido para su vida. El documento ha sido publicado en latín, español, italiano, francés, inglés, portugués, polaco y alemán para ser accesible a todos.

