Un descubrimiento inesperado
Según el Observatorio Romano, diario de la Santa Sede, se trata del último dibujo conocido del gran artista, un bosquejo que representa una planta parcial de uno de los pilares del tambor de la cúpula de San Pedro. Se cree que este boceto fue una comunicación de Miguel Ángel a los talladores de piedra, realizado en el 1563. Sobre la atribución a Miguel Ángel los expertos no tienen dudas por la seguridad del rasgo, la mano experta y acostumbrada a tomar las decisiones frente a la piedra tosca.
Tras haber realizado varias obras de arte como la Piedad y el David, Miguel Ángel (1475-1564), trabajó como arquitecto en jefe para el mayor templo del catolicismo durante 17 años, desde 1547 hasta sus últimos días. Fue el Papa Julio II quien puso la primera piedra de la gigantesca iglesia, el 18 de abril de 1506, que fue consagrada 120 años más tarde.




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