El debate de la Eutanasia
Eluana Englaro, una joven italiana, se encuentra en estado vegetativo desde 1992 a causa de un accidente de tráfico y por eso es alimentada e hidratada artificialmente. El padre ha preguntado la posibilidad de suspender la alimentación artificial de la hija, presentando el caso ante la Corte Suprema en varias ocasiones, obteniendo una respuesta negativa, sin embargo no ha dejado de presentar nuevas apelaciones a la corte desde diferentes puntos de vista. Actualmente se abre un nuevo proceso legal delante del Tribunal del Jurado de Milán, donde revisarán el caso ante las anteriores negativas a la petición del Padre de Eluana de concederle la separación de la sonda naso gástrica. La presente situación ha reavivado las polémicas sobre la Eutanasia en Italia, por lo cual es conveniente presentar un análisis y ofrecer una opinión.
Para el Padre de Eluana y para muchos que están a favor de la practica de la Eutanasia, creen que el derecho de morir, forma parte de los derechos individuales de las personas así como lo son el derecho de formar o no una familia, el derecho a la asistencia medica, de la procreación responsable, el derecho de votar y el derecho de elegir el propio domicilio. "Derecho" que no es comparable, pues así como ninguna persona eligió a sus padres, o el día, la hora y el lugar de su nacimiento tampoco le toca decidir por su muerte, una cosa es esperar a que llegue y otra muy distinta provocarla. Su punto de vista es en cuanto al enfermo que sufre (su hija), pero no en cuanto al suicidio que se comete, se olvida que la eutanasia es un acto que va contra la naturaleza misma del ser humano, es decir el instinto de supervivencia.
El Padre presenta argumentos de tipo emotivo como "no se trata de un homicidio, sino de un acto de piedad". "No se trata de provocar la muerte de mi propia hija, sino evitar el sufrimiento y la perdida de la propia dignidad". Es decir justifica su petición como el derecho de una muerte digna, y la ve aceptable para evitar el dolor, haciendo a un lado su efecto más evidente que es acabar con la vida de su hija. Presentar la eutanasia como "un derecho fundamental, y como un acto de libertad". Un acto destinado a aniquilar la propia vida jamás puede ser considerado un acto libre, pues priva al sujeto de la raíz de la libertad, que es su propia vida. La Vida es un don de Dios que debemos cuidar desde el inicio hasta el final. El presunto derecho al suicidio asistido como una opinión o deseo personal, es una razón equivocada pues, una cosa es el deseo que todos tenemos de morir bien y otra muy distinta despenalizar el acto intencionado de supresión de una vida que es en definitiva un homicidio.

